Consolidación de los bloques

El miedo es la constante de esos años. En Estados Unidos, al anticomunismo adquiere caracteres de cruzada. El 17 de marzo de 1948, en Bruselas, los países del Benelux, Gran Bretaña, Italia y Francia constituyen con propósitos defensivos la Unión Europea Occidental, incapaz de replicar a cualquier ataque exterior.
Estados Unidos estaba dispuesto a auspiciar una organización defensiva que los incluya. En los días del bloqueo de Berlín, en pleno clima de terror y de guerra fría, se constituyó en Washington la Organización para el Tratado del Atlántico Norte, es decir, la OTAN, en torno a la cual girará la política futura.
Es el 4 de abril de 1949. Firman el tratado los países del Pacto de Bruselas, mas Portugal, Canadá y, naturalmente, Estados Unidos. Su objetivo es la "defensa colectiva de las libertades democráticas a través de una estrecha colaboración política y económica".
El tratado se firma por 20 años y en su artículo 5 se decía que "el ataque contra uno o varios países en Europa o en América del Norte, se consideraría ataque contra todos ellos". Grecia y Turquía se adhirieron al tratado en 1952, y 3 años más tarde la República Federal Alemana, cuyo rearme decidieron los aliados, constituyendo un nuevo motivo de irritación para los soviéticos, integró sus fuerzas armadas en la OTAN.
Con la firma del Pacto Atlántico cristalizaba la guerra fría. El mundo quedó dividido en dos bloques. En el inicio de un largo período de obstrucciones entre ellos, de conferencias fracasadas.
Berlín y Alemania Federal eran un foco de tensión constante. Son los tiempos en que para salvaguardar la paz se cree necesario el equilibrio del terror. Estados Unidos va por delante en la carrera armamentista, pero la URSS consigue su bomba atómica en 1949 y en 1955 hace estallar su primera bomba de hidrógeno.

 


Conrad Adenauer, símbolo de la Alemania de la posguerra

En julio de 1948, el antiguo alcalde de Colonia, Conrad Adenauer, presidente ahora de los cristianodemócratas, fue elegido presidente del Consejo de los Länder occidentales, división establecida por los aliados, como primera forma de administración autónoma.


En ese momento, hacía ya un mes que los alemanes pagaban sus deuda en marcos. En Londres, las tres potencias acordaron elaborar una Constitución para el sector occidental, que sería promulgada en Bonn, la nueva capital, en mayo de 1949, con las consiguientes protestas del bloque oriental, que a su vez transformaría la zona de ocupación soviética en la República Democrática Alemana.
La división de Alemania
en dos estados era un hecho. El primer ministro federal, Adenauer, haría de la reunificación, interpretada como revanchismo desde el Este, su principal bandera política.  Las restricciones a la industria quedaron sin efecto, y los occidentales pusieron fin, en 1952, al Estatuto de Ocupación.
La Alemania Federal se dispuso a dar su gran salto económico. en 1955, una Alemania en vías de ser poderosa y rearmada se integra en la OTAN. Son los años en que todavía se considera inevitable un enfrentamiento armado entre los dos bloques.
El miedo conduce siempre al fatalismo. Habrán de pasar muchos años antes de que los europeos se convenzan de que la política de bloques atenta contra sus propios intereses. Y será necesario que un hombre dolido por su ausencia de Yalta y Postdam, donde el mundo quedó dividido, se alce contra los bloques y se rebele contra el papel hegemónico que Estados Unidos intentan jugar en Europa.
El 12 de marzo de 1966 De Gaulle anunciaba la retirada francesa del Cuartel General Supremo de la OTAN en Europa y del mando de la Europa central, medidas que obliga a la organización a trasladar su sede a Bruselas.

 

Fuente: "Historia mundial desde 1939" de Salvat